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miércoles, 2 de septiembre de 2015

"Acevedo Total" - Entrevista a Juan Acevedo en la revista "Caretas", con motivo de su muestra retrospectiva "Mundo Cuy" (Galería Germán Krüger Espantoso, 8 de setiembre - 18 de octubre)

Entrevista a Rodrigo La Hoz sobre su última novela gráfica "Estética Unisex" (Editorial Pictorama)


En julio el suplemento El Dominical del diario El Comercio, le hizo una entrevista al artista visual Rodrigo La Hoz sobre su última novela gráfica "Estética Unisex" (Editorial Pictorama). Aquí un fragmento:

Hasta los 25 años, Rodrigo La Hoz había desarrollado una carrera como artista plástico y los cómics habían pasado por su vida de manera inadvertida. Creía, como muchos, que solo se trataban de historias de superhéroes y pasatiempos para chicos, pero un buen día descubrió el trabajo del estadounidense Chris Ware y luego leyó las historias del pionero y maestro canadiense Winsor McCay, y su percepción empezó a cambiar. Se dio cuenta de que en realidad se trataba de un género que ofrecía múltiples posibilidades expresivas. 
     Un arte en el que lo imposible se torna verosímil y donde, cuadro por cuadro, el trazo importa tanto o más que la trama misma. “Empecé a encontrar en los cómics elementos que me entusiasmaron y que solo funcionan en este género. De hecho tengo muchas influencias del cine y la literatura, pero la manera en que uno construye un cómic es completamente diferente, como la idea del ritmo y del tiempo que no es la misma que en las novelas o las películas”, cuenta Rodrigo. 
     Entonces, más que historias, ha desarrollado eso que enfatiza: “ideas gráficas”. 

“Haber venido de las artes plásticas me permite trabajar más a partir de temas que de historias. Soy incapaz de crear un marco narrativo de principio a fin y después dibujarlo, como hacen mis amigos historietistas. Yo simplemente pienso en la escena que quiero desarrollar y después decido cuál será la siguiente y así sucesivamente. Por eso nunca sé lo que pasará después. En realidad una vez que ya tengo varias escenas hechas, voy retrocediendo, corrigiendo y aumentando viñetas”, explica.
Puedes leer la entrevista completa en el siguiente enlace:

martes, 28 de julio de 2015

Entrevista a Guy Delisle (El Dominical, 22/06/15)


El nombre de Guy Delisle comenzó a sonar en la movida del cómic francófono desde mediados de los noventa, cuando su carrera como ilustrador y supervisor de estudios de animación lo llevó por lugares tan exóticos como Shenzhén, en China; Ragún, en Birmania; o Jerusalén, en Israel. Estas ciudades con sus particularidades, extravagancias y encantos lo inspiraron a plasmar sus experiencias en exquisitas novelas gráficas de contenido documental y autobiográfico. Por ejemplo, su estadía en la hermética Corea del Norte se transformó en la crónica gráfica "Pyongyang", una visión realista de un país en el que la pesadilla orwelliana de 1984 parece haberse hecho realidad cotidiana.  
La gestación de "Pyongyang" fue accidentada desde el principio: cuando Delisle quiso publicar sus apuntes, los productores del estudio de animación que lo habían enviado a Corea del Norte le advirtieron que tenía prohibido “hablar” sobre su visita, debido a una cláusula de confidencialidad en su contrato. No obstante, tras buscar infructuosamente dicha cláusula, Jean-Christophe Menu, su editor y fundador de la famosa editorial L’Association, sentenció: “Sería terrible que acabáramos en los tribunales, pero este es un libro que debemos hacer”. Y Delisle lo hizo. El resultado es un libro intenso y visualmente sobrecogedor. Poco después, Gore Verbinski —realizador de "Piratas del Caribe", "El llanero solitario" y "Rango"— decidió llevarla al cine. Sin embargo, tras dos años de trabajo, el proyecto quedó trunco debido a las amenazas terroristas que surgieron tras la filmación de "The interview", cinta que cuenta la historia de dos periodistas que tienen la misión de asesinar al dictador norcoreano Kim Jong-Il. Ante este revuelo, la productora Fox decidió anular el subsidio para la adaptación de la novela gráfica. Sin embargo, el hecho, como es de esperar, disparó la fama del autor.
     Hace unos días hablamos con Delisle y pudimos conocer detalles de su método de trabajo, el cual se acerca mucho al de la crónica periodística: “Tomo notas sobre la vida cotidiana del país que visito y luego, cuando vuelvo a casa, las uso para ilustrar los puntos que me parecen interesantes. No pondría jamás elementos ficcionales, pues mi objetivo principal es describir la realidad de un lugar”, nos dijo. Sin embargo, no se ve a sí mismo como periodista, sino como un viajero y, mucho más, un soñador que escribe sus crónicas como si fueran postales que le enviaría a su familia: “Simplemente anoto todo aquello que me parece interesante. Me guío por mi propia percepción y también pienso si el lector disfrutará lo que escribo. Pero, evidentemente, si voy a 
Corea del Norte tengo que hablar de la situación política porque constituye una parte importante de su realidad”.



     Nacido en Quebec, Canadá, en 1966, Delisle se ha convertido en un artista influyente y reconocido, cuyo trabajo tiene tanto de crítica social como de aventura. La última de sus novelas gráficas, "Crónicas de Jerusalén", ganó el premio a la Mejor Obra del Salón Internacional del Cómic de Angoulême en el 2012. Y nos adelantó algo sobre su próximo proyecto en el género: “Por primera vez yo no estaré como personaje, sino que contaré la historia de un hombre que conocí en una ONG humanitaria y que fue secuestrado durante tres meses hasta que logró escapar”.   
A propósito del Día del padre
Delisle no es solo un testigo de mundos exóticos, sino que desde el 2013 empezó a contar su propia experiencia como padre o, mejor dicho, como “mal padre”. Tiene dos hijos y, abrumado por la responsabilidad, decidió diseñar una especie de manual de crianza, donde narra pequeñas historias familiares cargadas de humor y de una mirada sincera y desprejuiciada. Esta aventura, que tiene ya tres tomos titulados "Guía del mal padre" (como el resto de su obra, editada en español por Astiberri), gira, como es de suponer, en torno a sus desaciertos y dudas: “Ser padre es algo para lo cual no puedes prepararte. Aprendí a serlo en el proceso, con mis hijos. De algún modo, ellos fueron quienes me enseñaron qué cosas debía hacer y cómo las debía hacer. No se puede ser un padre perfecto todo el tiempo”, dice con no poca razón.

     Con desenfado y honestidad, Delisle se retrata a sí mismo como un papá inconsciente e infantil, incapaz de adecuar sus interacciones a la edad emocional de los niños. Así su alter ego, para evitar que su hijo fume cuando crezca, planea obligarlo a consumir una cajetilla entera de cigarrillos; o peor aun, considera divertido hacerle creer que se ha cortado la mano con una sierra eléctrica; o cree acertar cuando critica ferozmente el dibujito que su pequeña le ha dedicado con ternura. Aunque cada una de las historias que conforman estas ‘antiguías’ se basaron en situaciones reales, el autor confiesa que echa mano de la exageración como recurso estilístico y lleva las anécdotas al extremo: “Algunas de estas historias son cien por ciento verdaderas; pero, por supuesto, yo nunca dejaría que mi hijo de cinco años manipulara una sierra eléctrica. Tan psicópata no soy”, dice. 
     Está claro que no es un psicópata, sino un padre que se retrata a sí mismo, a ratos, como un adulto despreocupado, inconsciente, cariñoso, despistado, tierno, mezquino, espontáneo; como alguien que nunca dejó de ser niño, un cómplice para las travesuras de sus hijos. Y por ello es, precisamente, el peor y el mejor de los padres.


     Guy Delisle también es autor del conjunto de historias breves "Cómo no hacer nada"; de los libros de aventuras del inspector Moroni; y del cómic para niños Luis va a la playa, todos exitosísimos. Pronto podremos conocer de cerca la obra y a su autor cuando llegue a nuestro país como parte de la comitiva francesa que participará en la FIL Lima 2015. ¿Provocará nuestro país alguna de sus historias fascinantes?
Libros: Guía del mal padre 1, 2,3
Autor: Guy Delisle
Editorial: Astiberri
Páginas: 190
Precio de cada tomo: S/.45,00  

Otros Invitados
Además de Guy Delisle, la Feria Internacional del Libro de Lima 2015 contará con la presencia de otros dos importantes personajes del cómic francófono: el autor e ilustrador Christian Cailleaux y el editor de L’Association, Matthias Rozes. 

     Cailleaux (La Garenne-Colombes, 1967), es un experimentado ilustrador y un incansable trotamundos que se zambulle por completo en la cultura de cada lugar que visita. Estudió Literatura y Filosofía, pero su verdadera pasión es el Arte Gráfico, carrera que siguió en la Escuela Nacional de Artes de Francia. 
     Sus numerosos viajes, combinados con sus conocimientos literarios y filosóficos, le han permitido crear novelas y series gráficas de gran calidad. Como la aclamada serie de tres tomos Los impostores, en la que narra la historia de Albert, un obrero que es inesperadamente absorbido por el círculo de la alta sociedad de un espacio indeterminado tras ser confundido con un famoso escritor. A pesar de la perplejidad que lo asalta, Albert continuará enredándose en un juego de roles, pues, como afirma Cailleaux, “en el fondo, todos somos impostores”. 
     Matthias Rozes, por su parte, es agente de prensa y mánager de derechos de autor de L’Association, una de las más importantes editoriales francesas, famosa por impulsar el nuevo cómic independiente en la Francia de los noventa. Esta casa es reconocida por ser la primera en publicar los trabajos de prestigiosos ilustradores como Joann Sfar (con sus series de El gato rabino y La mazmorra), Marjane Satrapi 
(Persépolis, la maravillosa novela gráfica en cuatro tomos, adaptada también al cine) y el mismo Delisle.

Información tomada de:
http://elcomercio.pe/eldominical/cuento-dominical/entrevista-guy-delisle-ilustrador-franco-canadiense-noticia-1820481

lunes, 9 de marzo de 2015

Yoshihiro Tatsumi (10 de junio de 1935 - 7 de marzo de 2015)


El maestro japonés Yoshihiro Tatsumi ha muerto a la edad de 79 años.Tatsumi fue pionero del cómic adulto en los 50, y principal impulsor del género gekiga, que buscaba distanciarse del manga infantil y juvenil para tratar nuevas temáticas, con mayor profundidad psicológica y desde una mayor libertad autoral.

Existen varias obras suyas traducidas al español, como Mujeres, Infierno y Goodbye (Editorial La Cúpula); Venga, saca las joyas y La gran revelación 1 (Editorial Ponent Mon); o Una vida errante (Astiberri).

Aquí un fragmento de una entrevista hecha por Publisher's Weekly - Comics Week traducida por el sitio web español Entrecomics:


PUBLISHER’S WEEKLY- COMICS WEEK
TOP STORY
Tatsumi’s Long Journey
por Kai-Ming Cha
PW Comics Week
1 agosto 2006

¿Cómo era la industria de los cómics en Japón cuando tú empezaste?
Cuando yo empecé –alrededor de 1950, tenía 15 años- había escasez de papel y salían pocas publicaciones; algunas revistas, algunos libros de bolsillo, tal vez una docena al año. Los libros eran delgados y de bolsillo. En aquel entonces los cómics estaban dirigidos a los niños y tenían un humor muy tonto. Incluso en la revista mensual para niños sólo una pequeña parte estaba dedicada a los cómics. El resto eran novelas seriadas o trabajos de texto. Los propios cómics eran bastante cortos. Una historia de 8 páginas era considerada una obra larga.

¿Esto sucedía en Tokio?
Ahora vivo en Tokio, pero nací en Osaka. Osaka tenía su propia industria editorial distintiva y su propio sistema de distribución basado en librerías de alquiler. [Las tiendas de alquiler de cómics] se originaron en Kobe en el periodo inmediatamente posterior a la guerra.

¿Como los actuales “manga kissas” [cafés donde los clientes pagan una tarifa por una hora para leer tantos cómics como quieran]?
En cierto modo similar, pero no servían té. Parecían librerías. Había una tarifa por alquilarlos y leerlos en casa. Había una tarifa diferente por leerlos en la librería –la mitad que por llevárselos a casa. había unas 30.000 librerías de alquier por todo Japón.
     Osamu Tezuka también empezó en el mundo de los cómics de alquiler. Todavía estaba en la escuela de medicina cuando empezó a crear para este campo. Una de sus historias vendió 300.000 copias. Eso excedió a [las copias disponibles en] las librerías de alquiler. Fue la primera vez que algo llegó más allá del sistema de alquiler y llegó a las tiendas de venta.

¿Fue Tezuka un mentor para ti?
Cuando estaba en el instituto, enviaba mis trabajos a varias revistas y periódicos. Un periódico que vio mi trabajo estaba interesado en hacer una serie, una serie de “chico genial de los cómics”. Me pidieron que fuera a la oficina. Allí había un periodista y le dije que era un gran fan de Tezuka. Tezuka era como un dios para mí. Creó todo un mundo de cómics que no existían antes. El periodista conocía a Tezuka, y se ofreció a presentármelo. Así es como conocí a Tezuka.
     Cuando me encontré con Tezuka, me di cuenta de que era mi vecino. Vivía a 15 minutos de mi casa en tren. Iba a menudo a su casa, le mostraba en lo que estaba trabajando y recibía sus opiniones.
     Desde ese momento, estuve muy influido por el trabajo de Tezuka. Antes de eso estaba trabajando en formato de una –y cuatro- viñeta(s). Tras conocer a Tezuka, empecé a trabajar en historias más largas. En realidad Tezuka me recomendó que cambiase a un formato más largo. Finalmente, Tezuka se hizo más conocido en Tokio. Estaba haciendo más series, así que se mudó a Tokio. Cuando se marchó, no tenía a quien mostrar mi trabajo, así que empecé a llevarlo a las tiendas de alquiler de Osaka. Eso marcó realmente mi transición al trabajo en el campo de los cómics de alquiler. Tenía 19 años.

Puedes leer esta y otra entrevista en el siguiente enlace:
http://www.entrecomics.com/?p=720

domingo, 15 de febrero de 2015

Osvaldo Walter Viola (Buenos Aires, 1 de noviembre de 1933 – 13 de febrero de 2015)


El pasado 13 de febrero falleció el historietista argentino Osvaldo Walter Viola, más conocido como Oswal, a la edad de 81 años.
Oswal, que estudió dibujo por correspondencia, comenzó su carrera artística en los años cincuenta del pasado siglo realizando ilustraciones para diversas revistas, y pronto saltó a la historieta, dibujando para Editorial Frontera en 1959 algunas historias de Ernie Pike guionizadas por HG Oesterheld. Hacia mediados de los años sesenta, en la revista Anteojito, adapta clásicos literarios como Robinson Crusoe y David Copperfield, y poco después crea en la misma revista como autor completo su serie de mayor éxito, Sónoman, que se prolongaría a lo largo de una década y acabaría teniendo su propia cabecera.
Ya en los años setenta, Oswal se prodiga en distintas revistas como Skorpio (donde dibuja Skorpio¿Hola? Aquí la muerte y Galac Master, con guiones de Ray CollinsCarlos Albiac y HG Oesterheld, respectivamente), Chaupinela (para la que crea El espíritu de Mascarín), SatiricónSiete Días y otras.
A mediados de los años ochenta trabaja para la revista española Cimoc. De esa época datan Consummatum est (guion de Yaqui), Buenos Aires, las putas y el loco (guion de Ricardo Barreiro) y Big Rag (guion de Carlos Albiac). El dibujante formó tándem en varias ocasiones con el guionista español Enrique Sánchez Abulí, dando lugar a obras como 13 relatos negrosHistorias tremendas y La nieve y el barro, publicado hace tan solo dos años.
En paralelo a su trabajo como artista, Oswal se dedicó a la docencia, impartiendo clases sobre historieta en la Escuela de Bellas Artes de Quilmes y en la Escuela de Garaycochea.

Historia de Historietas: Oswal - 2013

Realización: Diego Kartaszewicz
-Producción: Sandra Toledo
-Sonido: Maira Albornoz
-Cámara: Eduardo Guarini, Ariadna Tepper
-Edición: Alejandro Roncero, Luciano Chiesa

Información tomada de:
http://www.entrecomics.com/?p=103850

jueves, 5 de febrero de 2015

La edad dorada del cómic chileno (documental)

Nestor Pérez y el dibujante Demetrio Babul, dirigen el documental La era dorada del cómic Chileno (2014), un trabajo que en 30 minutos repasa el periplo que va desde Zig-Zag, pasa por Quimantú y continúa con el advenimiento de Dilapsa y Gabriela Mistral. 

Los dibujantes Juan Francisco Jara, José Carvallo, “Jorcar”, Lincoln Fuentes, Avelino García y el guionista Ventura Marín cuentan, desde su experiencia de primera fuente sobre las características, dificultades y cambios que la historieta chilena sufrió en las décadas del 60 y el 70. Mauricio García (director del Museo de la Historieta) arroja luces al respecto y contextualiza desde el hoy.

Pérez y Babul demuestran aquí su amor y seriedad sobre un tema pocas veces documentado como aquí. Sin grandes recursos, pero con una interesante propuesta, este documental registra parte de una historia que aún espera ser recogida.



Información tomada de:
http://ergocomics.cl/wp/2015/02/documental-sobre-la-edad-de-oro-del-comic-chileno/

domingo, 4 de enero de 2015

Fragmento de la entrevista al investigador Moisés Hasson a partir de su libro "Comics en Chile: Catálogo de revistas (1908 - 2000)"


 - ¿Cuándo comenzaste a coleccionar cómics?

- MH: Como juntaba ciencia ficción, yo junté Rocket. Tengo un empaste de Rocket desde hace mucho tiempo, creo que estaba en la universidad y eso debe haber sido en el 78 y 79 que, mientras buscaba ciencia ficción chilena, de repente encontré un empaste de Rocket y dije “bueno, esto es chileno”. Lo recibí y lo tengo en mi casa. Después seguí juntando, desde hace mucho tiempo que tengo la serie Infinito completa, Dimensión Cero, todas las revistas de cómic book las tenía. Lo que no tenía era esta otra línea de historietas que estaban dentro de revistas. En un minuto me dije que quiero hacer este trabajo y empecé a buscar. Conseguí un buen proveedor, información e, incluso, hay trabajos previos. Cristián Díaz tiene un tiene la Historia del Cómic en Chile bastante completa, bastante exhaustiva y que es un buen punto de partida para cualquier cosa que se quiera hacer. Está bien, el Catálogo de Revistas está bueno, es súper ilustrado, pero lo que hizo Cristián es para sacarse el sombrero. O sea, recorrerse 100 años en todo tipo de revistas, en, diarios… Hay errores, por supuesto, yo también los tengo, nunca puede estar exento de errores un trabajo tan grande.


- ¿Y cuál es el objetivo principal de esta obra?
- MH: Es recordar. Que a la gente le sirva para ver que se leía historieta, que se crió leyendo historietas, el que quiere juntar puede a partir de esto empezar a reordenar su trabajo, el quiera dedicarse profesionalmente, el que quiera hacer una investigación ya no tiene que partir de cero. Una persona en Estados Unidos que está haciendo un posgrado en historieta policial me contactó el otro día. A partir de un catálogo de este estilo, no es difícil descubrir todo lo que se ha publicado sobre historieta policial en Chile o, por lo menos, tener un muy buen puntapié. Ese es el público, los nostálgicos, los que les gusta la historia, los que quieren investigar, los que quieren coleccionar, los que quieren tenerlo de coffee table encima de su escritorio para verlo, tomarlo y abrir cualquier hoja, puedes leer de ahí en adelante.

Puedes leer la entrevista completa en:
http://www.loseternautas.com/2014/12/09/entrevista-moises-hasson-comic/

Entrevista a Jesús Cossío para el portal La mula


Interesante entrevista realizada al historietista Jesús Cossío (Lima, 1975) con motivo de su tira Las increíbles aventuras del hombre que NO se hacía dramas. Aquí un fragmento:

La crítica a cierta ideología sobre el amor y las relaciones humanas que desarrolla la tira es a un tiempo ácida y empática. ¿Cómo logras este balance?

Bueno, ácida es, pero muchos lectores ven al personaje bastante frío. Yo creo que la tira es empática con aquellos que están hartos del melodrama que la cultura y los medios nos venden como “amor”, esa mezcla de sufrimiento y celos que se supone nos dará felicidad. Dos de mis principales influencias para hacer la tira son Erich Fromm y Aleister Crowley. Fromm fue un psicólogo que escribió El arte de amar, parece el título de un libro de autoayuda pero es un libro muy recomendable acerca de cómo funcionan las relaciones afectivas en las sociedades modernas. En un episodio analiza los enamoramientos repentinos, las personas que encuentran al “amor de su vida” en días u horas; para Fromm, eso no es un indicio de que alguien tenga “mucho amor para dar” sino un síntoma de la soledad de las personas que, al encontrar a alguien con el cual sintonizan, dejan caer sus barreras súbita y casi desesperadamente. Poner tantas expectativas en alguien lleva a la decepción, pues eventualmente vemos su lado menos idealizado. Lamentablemente, la mayoría de personas creen que el drama es “no encontrar a la persona correcta” en vez de percatarse de los mecanismos de su “amor”.
Aleister Crowley fue un ocultista, aunque erradamente se le llama “satanista”. Digamos que fue alguien que exploró las posibilidades de la mente humana mediante el estudio de la magia ceremonial, las drogas psicotrópicas y el cuestionamiento de la moral vigente. Él estableció el siguiente principio para una vida libre de condicionamientos sociales: “Haz lo que quieras será tú única Ley”. No debe interpretarse esta frase como un llamado al egoísmo, al narcisismo o al individualismo tan en boga, sino como una llamada a ser sinceros con los sentimientos propios y no actuar por un falso sentido del compromiso o por culpa. Ser libre de buscar tus deseos e intereses en armonía con la búsqueda de los demás, sin dañar a nadie a propósito o limitando a otros. Hay un principio que siempre debe acompañar al anterior: “El amor es la ley, sometido a la voluntad”; implica que para hacer lo que quieres, debes saber quién eres, conocerte íntimamente e ir más allá de las mentiras que hemos aprendido e inventado sobre nosotros mismos a lo largo de nuestras vidas, y que muchas veces usamos para lastimar a otros.

Así que entre esos dos polos está el balance de la tira. El centro viene de la gran influencia que tiene uno de mis historietistas favoritos, Chester Brown. Todos sus libros me gustan, pero el último, Pagando por ello – Memorias de un putero es brutal. En ese cómic autobiográfico, Brown renuncia al amor romántico por sus idealizaciones dañinas y describe sus interacciones con prostitutas. No está interesado en el amor pero sí en el sexo, y le parece más honesto pagar por sexo que mentir por “amor”. No suscribo todas sus opiniones, pero su honestidad y claridad me dieron muchas ideas para la tira.

Puedes ver la entrevista completa en el siguiente link:
https://redaccion.lamula.pe/2014/11/08/no-lo-mordio-unaarana-radioactivaexistencialista/andreshare/

Puedes ver más de Jesús Cossío en:
http://jesuscossiocomics.blogspot.com/

lunes, 28 de abril de 2014

Investigadores de la historieta chilena: detectives de las viñetas (fragmento)

Carlos Reyes y Jorge Montealegre


Leyendo el sitio web Ergocomics, me acabo de enterar de la entrevista Investigadores de la historieta chilena: detectives de las viñetas que el sitio especializado Mesa Gráfica les hizo a los investigadores Carlos Reyes y Jorge Montealegre, respecto de su ejemplar labor de rescate de la historieta chilena. A continuación, reproduzco un fragmento con las preguntas que más me interesaron:

El año pasado entrevistamos al dibujante chileno Gonzalo Martínez y una de las cosas que más nos llamó la atención es que él hablaba de la subvaloración de la historieta chilena por los mismos chilenos. Él dijo: “La historieta es parte de nuestra cultura, pero no nos damos cuenta”. ¿Están de acuerdo? Y ¿qué creen que es necesario cambiar para que desaparezca esa subvaloración?
Carlos: Es que depende de quién la subvalore, porque hay mucha gente que admira la historieta, y en general me parece que los chilenos subvaloran todo lo que está impreso en este país. También creo que el origen de la historieta, esa mezcla extraña entre letras y dibujos, es bastardo. Recuerden que nace en un diario amarillista estadounidense, cuando se publica The yellow kid, entonces me parece que ese origen bastardo la marca un poco al principio. Luego se comienza a pensar que, como los niños son los que más son seducidos por el dibujo, la historieta debe contener sólo temáticas infantiles, y en Estados Unidos se llama “comic”, porque su principal característica es el humor. A mí me parece que la historieta, por sus cualidades de bastardía, ha sido criticada siempre. Y porque después vienen los superhéroes y éstos se asocian a lo nerd, al hombre adulto que sigue siendo un niño, y por un momento las historietas comienzan a alimentar sólo a ese mundo nerd y ahí sí que hubo un “secuestro del cómic”, porque era muy de nicho. Entonces, por mucho tiempo, todo eso atentó contra este arte. La historieta es un lenguaje maduro que no necesita validación. La historieta no necesita adaptar grandes obras de la literatura para encontrar validez, porque es un lenguaje en sí misma, un medio de expresión. Sin embargo, por mucho tiempo la educación fomentó la idea de que la historieta, al incluir dibujo, no es literatura. Quimantú, en su tiempo, hizo historieta política, a veces muy evidente, y eso también influyó en que muchas personas dejaran de leer cómics. Entonces, hay muchos factores que han afectado la percepción de los chilenos respecto a la historieta. Recordemos el escándalo que se armó cuando se supo que el maletín literario del gobierno contenía historietas. Una escritora, incluso, lo calificó como algo nefasto. Yo recuerdo que antes, si yo llevaba una revista de historietas al colegio, el profesor me la quitaba, la guardaba o hasta la rompía. Ahora, los profesores le piden a los alumnos que lean historietas. Entonces, las cosas están cambiando.
Jorge: Yo creo que lo que ha estado cambiando es que las personas que están haciendo cómics e ilustración tienen una libertad que antes no se tenía, y no estoy hablando de la cosa política, sino que no hay necesariamente una forma chilena de dibujar, una manera que tenga continuidad, por lo tanto, todas las formas son válidas. El nivel de información que hay sobre lo que se hace en otras partes es increíble, o sea hay una cuestión de voluntad de querer saber cómo dibujan en el país que se te ocurra y, por lo tanto, la página en blanco es muy grande, muy grande. Curiosamente yo ayer estaba revisando un libro que se llama Ilustración a la Chilena, que me pareció muy bueno y justamente me pareció que no necesariamente es “a la chilena”, en el sentido que ahora es muy complicado decir que hay poesía, dibujo o música “a la chilena”, porque hay libertad de temáticas y de técnicas, y siempre se está pensando en un mercado amplio, no solamente para Chile. Por lo tanto, es cada vez más difícil decir que una expresión que tiene un lenguaje universal, como es el gráfico, tiene una expresión nacional. Ahora, está la voluntad del dibujante que puede tener una cierta pretensión de representatividad nacional, pero eso es propio de cada uno.

Sabemos que hay muchas diferencias entre lo que se hacía en la edad de oro de la historieta chilena (1950-1970) y lo que se está haciendo ahora, diferencias tecnológicas, oficios en la línea de producción que ya no existen o relaciones profesionales, como las del dibujante maestro y el dibujante discípulo, que ya no se dan. Pero, ¿qué es lo que permanece?, ¿qué es lo que hermana el trabajo que se hacía antaño con el que hacen los historietistas actuales?
Jorge: Hay autores que mediante sus personajes le han dado una continuidad a la historieta chilena. Y de ahí pueden haber salido discípulos o no, pero hay un momento en los años 80, dentro del cómic experimental, en el fanzine, en que se imponen los personajes de los años 40 y algunos de los 60, como Condorito, Pepe Antártico o Mampato. Ellos son parte de la historieta cómica chilena más consolidada, y hay dibujantes más jóvenes que aprendieron de esas revistas y luego tuvieron su propio discurso.
Carlos: Es que… lo particularmente chileno para mí siempre es un problema. Cuando en los 80, Los Prisioneros hacían rock o ska, la gente les preguntaba por qué lo hacían si eso no era chileno, y ellos les respondían que claro, originalmente no era chileno, pero que si era hecho por chilenos, lo era. Bueno, yo creo que lo que une a los historietistas del pasado con los del presente es una larga tradición de la que ni ellos son conscientes, porque está en el ADN de lo que leyeron. Porque como decía Gonzalo Martínez… o Miguel Ángel Ferrada, ya no recuerdo quién fue (risas), si tú has leído Condorito, ya eres un lector de historieta chilena, aunque después no lo sigas haciendo. Por ejemplo, ¿cómo le llamamos a un hombre que hace todo lo que dice su señora? Macabeo*, y esa palabra viene de una historieta chilena muy popular en su época (1940). Hay muchas palabras que usamos que vienen de la historieta. Entonces, es posible que no todos los chilenos conozcan los cómics que se están haciendo ahora, pero todos han leído alguna historieta chilena, y todos conocen Barrabases, a Mortis, a Pepe Antártico y, por lo tanto, la historieta está en el ADN de todos los chilenos. Yo recuerdo que cuando era niño iba a las casas de mis amigos del barrio y en todas esas casas, incluso en las de piso de tierra, había historietas. Y mucha historieta chilena porque era barata, accesible, y la gente la leía sin vergüenza. Entonces, en el ADN de los abuelos o en la retina de los tíos de uno, se puede encontrar el recuerdo de esas viñetas.

Ver la entrevista completa aquí.

jueves, 24 de abril de 2014

Entrevista a los autores de historieta en "Perro Muerto Producciones"


Entrevista realizada el 19 de abril de 2014

¿Cuándo comenzó Perro Muerto Producciones? (¿cómo así?)
Paulo Rivas (P): En el 2006 originalmente. El logotipo de Perro Muerto lo empecé a usar en el 2001 con el Sindicato de Héroes Anónimos. En ese tiempo publicaba este fanzine en San Marcos y pegaba posters para anunciarlo por ahí.
El logotipo en sí lo inventó un amigo, Juan Carlos Rodriguez, y se había quedado entre mis apuntes. Es una ironía a la problemática de la historieta, todas las malas jugadas que nos habían hecho en un montón de lugares. Seguí usando el logo de Perro Muerto para editar un par de cosas más. Juan Carlos mismo usó el logo para una web donde estábamos todos los patas de la época de Calandria: Nilton Olivera, Álvaro Portales, Iván Visalot, todos publicábamos trabajos en esa página el tiempo que duró y, con esa gente, publicamos el Extraño del 2006.
Luego conocí a otra mancha que dibujaba más estilo manga y habían publicado en la revista Sugoi en los 90. Formamos con ellos el estudio Kuchami. Habíamos alquilado una habitación en el mismo piso de la sede del Club Neo-V. Curiosamente, era el mismo lugar donde antes se hacía la revista Sugoi. Sacamos unas cuantas publicaciones con el sello de Estudio Kuchami, del 2008 al 2010.
Luego nos mudamos acá (la casa de Paulo) y comenzamos a usar el nombre de Perro Muerto Producciones, ya formalizando una editorial.

¿Qué opina su familia sobre este trabajo?
Javier Soto (JS): Mi familia no cree en mí (risas).
P: La mía ya se resignó (risas).
Juan Pablo Montenegro (JP): La mía me apoya. Total, sale de mi plata.

¿Cómo se dividen el trabajo? ¿Qué roles cumple cada uno?
JS: Cada uno hace su historia. Salvo para este proyecto: La muerte roja.
P: La muerte roja es una novela gráfica que vamos a publicar. Viene a ser la precuela de una historia más extensa de Juan Pablo, que viene preparando desde hace mucho tiempo.


¿Qué caracteriza su producción?
P: Quiero creer que las historias. Los autores aquí se preocupan del arte también pero a lo que trato de prestarle más atención es a las historias. Cada autor trae la suya, hacemos brainstorming y metemos algo de mano, salvo algunas excepciones. Con la historia de Pedro Castro, por ejemplo, no nos hemos metido porque cuando llegó ya la tenía bastante avanzada y no quise interrumpir su esfuerzo creativo.
Nos divertimos a la hora de hacer las historias, por eso nos preocupamos de ese tipo de detalles. Dentro de lo posible buscamos que los giros de cada historia y los personajes resulten originales, aun cuando trabajamos algunos de los géneros más trillados del manga. Si no, comenzamos a editar de nuevo todo. Es trabajoso pero nos gusta el resultado que queda. No se cambia la intención del autor pero se potencia el mensaje que quiso transmitir, salvo que éste sea impublicable. No publicamos de todo, tenemos algunas reticencias. Hay otros espacios para ello.
JS: Los cambios normalmente son para bien.

Explíquenme sus principales productos. ¿A qué público van?
P: GodDamned: Acción sobrenatural dirigido a chicos pero quienes compran más son las chicas dark (risas).
JP: AngelDreams: Puras chicas, aunque chicos algo mayores también.
P: Khan: Retro. Es para todas las edades porque es parodia total y he tratado de tenerlo libre de chistes de doble sentido y lisuras exageradas. Capitán Nandito, que es todo lo opuesto. Khan, Daigami, Miau! y El Anillo de Sor vienen incluso desde 1997. El Khan se publicaba originalmente en la revista Manga Express. Lo que hago ahora sería la precuela de esa historia.


¿A qué se dedican, fuera de la historieta?
P: La mayoría trabaja de lunes a viernes en diseño gráfico y/o animación. Excepto Jorge, que estudia ingeniería y Hermilio, que estudia en Alas Peruanas. Los sábados nos dedicamos a los proyectos de Perro Muerto.
  
¿Tienen algún objetivo a mediano plazo?
JP: Conquistar el mundo (risas).
P: Que no nos vuelvan a estafar (risas).
JP: En realidad el objetivo sería vender afuera.
P: Seguir publicando. Aquí, afuera, donde se pueda. Yo sabía que iba a perder con este negocio pero al menos me divierto. Antes teníamos que pagar pato con las editoriales que, además de arruinarnos los sueños, nos quitaban plata.

¿A qué autores admiran?
JP: Me gustaba CLAMP pero el de antes. Desde RG Veda hasta X
P: Soy fan también de autores españoles y argentinos. Juan Giménez, Carlos Giménez, Alberto Breccia, Carlos Trillo y Carlos Meglia. En general, me gusta leer de todo un poco. Así sea un manga caca, igual lo leo. Con eso te das cuenta de qué va la moda, qué errores no cometer y todo eso.
JS: Así se aprende.

¿Creen que algo de estos trabajos está presente en sus publicaciones?
P: Los errores no… bueno, al menos lo intentamos. Sí creo que aprendemos las lecciones de aquí y de allá. Las influencias aparecen de una forma u otra. A veces de forma inconsciente, otras son eastereggs, osea añadidos que hacemos a propósito. En Khan necesito parodiar. Busco qué parodiar, sino no puedo hacer un Khan, así de simple.

¿El proceso creativo de cada uno es similar o muy distinto?
JS: Es distinto, el autor de GodDamned (Alonso) no hace guiones. Dibuja, luego va donde Jorge (nuestro guionista) y le dice “ponme los textos pe” (risas). Creo que la idea de los textos fue un gran avance para él.
P: Juan Pablo sí escribe los textos, luego nos los pasa, los borramos y los escribimos de nuevo. (risas). En mi caso, yo le paso todo a Jorge, con miedo de que me haga lo mismo que a Juan Pablo. En el caso de Khan se los leo a toda la gente y, si no se ríen, cambio todo.


 ¿Cuándo les parece que una historieta está bien realizada?
P: Si transmite la sensación que el autor quería transmitir.
JP: Yo no puedo leer mi misma historieta. No siento lo que siente la persona que lo lee.
P: Ya te lo spoileaste (risas).
JS: La primera vez que leí mi historieta les pregunté:“¿Por qué mierda me dejaron publicar eso?”.
P: Yo sí tengo memoria de perro, por eso leo mi historieta y puedo disfrutarla.

¿Qué creen que opina el público de lo que hacen? ¿Qué comentarios reciben?
JP: Nos dicen que está bonita.
P: Él odia que le digan eso.
JP: No me gusta eso. Tú ves comentarios de otras revistas, en Argentina o Chile y comentan distinto, cuándo sale la nueva publicación, etc.
JS: Tío, acá con suerte la gente lee un cómic.

¿Consideran que la movida de cómic está igual, mejor o peor que hace unos años? ¿Por qué?
JP: Peor.
JS: Mejor.
P: Podría ser peor. La época de Sugoi fue peor, la gente escribía peor y los fanáticos eran distintos, más extraños.  Yo creo que ahora hay cosas que empiezan a prometer más. Hay gente que empieza con mejores trabajos que antes (los 90s).

¿Qué opinan del movimiento en ferias? ¿Lo consideran el mejor vehículo de distribución para la ciudad de Lima?
P: El único. Ése es el problema. Sin ferias no habría Perro Muerto. O estaríamos trabajando para afuera, con suerte.


 ¿Qué autores de la escena local les parecen buenos?
P: Yo respeto mucho a la gente de la vieja escuela y de mi promo’ también. Acevedo, Dionisio Torres, Flores Del Águila. No conozco mucho a Osorio pero respeto toda la trayectoria que ha tenido. De Acevedo me gusta cuando hace las cosas menos comerciales, como lo que se publicó en Pobre Diablo. De mi generación, la gente de Calandria: Juan Carlos Rodriguez, Iván Visalot, Wilmer Fashé, Nilton Olivera, Álvaro Portales, Markus Descalzi, Andrés Edery. Gente que hacía cosas realmente quemadas. Hay ahí muchos nombres más que no recuerdo de momento.
De la mancha de ahora, respeto mucho las iniciativas, respeto más iniciativas que trabajos. Pero también hay sus joyas por ahí.

¿Qué está pendiente en la escena?
P: Uuuuuuuuuuf. El problema es que hay muchas cosas pendientes pero ya me di cuenta que son imposibles. Apoyo todo lo que puedo la movida del Gremio de Historietistas del Perú (GHP) pero muchas de las agrupaciones la hacen casi imposible. Igual están haciendo movidas. El problema es que los temas legales, del gobierno, pasan por el GHP y la gente no termina de tragarse eso. Espero que las nuevas generaciones entiendan eso y no hereden los pleitos de los viejos.
Ha quedado pendiente una conexión entre la generación anterior de historietistas, la nuestra y la que sigue. Si bien alguno que otro ha formado nuevos autores, los de ahora deberíamos tener a los anteriores más como referentes. Hubiésemos podido heredar su estilo, al punto de levantar un estilo peruano, pero al final no se dio. Es así que el estilo peruano de hoy es una mezcla ecléctica de todos los países.
Eso, curiosamente, es ahora uno de nuestros fuertes en la historieta en general. Somos una hoja en blanco. Eso nos da una libertad a la hora de empezar, sin una tradición que nos limite o la obligación de llenar unos zapatos que tal vez nos queden aún demasiado grandes.

Perro Muerto Producciones
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paulorivas100@hotmail.com

domingo, 4 de agosto de 2013

Entrevista a Carlos Lavida

Carlos Lavida 
(Lima, 1983)


¿Cuáles fueron tus inicios en el mundo de la historieta?

Cuando tenía ocho años, empecé haciendo una pequeña historia que era sobre un juego de básquet. Era secuencial, tenía viñetas, pero no volví a hacer algo así. Si bien toda mi vida he dibujado, no volví al cómic hasta el año 2008, en que salió el 1er Concurso Buscando un Superhéroe Peruano, organizado por el diario Perú21, en el que participé con el personaje Rímac. Había dejado la historieta porque sentía que era más fácil o más práctico hacer una sola imagen. Crecí en una época en la que no se veían historietas en los kioskos.

Estudié diseño en ORVAL pero era algo más académico. No sé si me ayudó a hacer historieta en sí. Quizá me ayudó a perder el miedo: a dibujar personas, escorzos... Participé en los talleres del Festival Mundo Viñeta: en el 2009 con Jens Harder y, en el 2011 con Pierre Alary.

¿En tu familia hay personas vinculadas al cómic o al Arte? ¿Qué opinaron sobre tu vocación?

Mi tío es Alberto Quintanilla, pintor reconocido, quien vive en París actualmente pero viene también a Lima cada cierto tiempo. Con él estuve el verano de 2005 (yo tenía 23 años), enseñándome cosas ligadas al óleo. Lo que más me llamó la atención fue su compromiso como artista. Esa visión que, hasta el momento, me parece no había tenido tan de cerca. Yo realizaba cuadros que copiaba de fotos y vendía en esa época para recursearme.

Comencé en el humor gráfico sin querer, buscando nuevas formas de expresarme, hacer cosas que me gustaran. Abrí el blog de Ed Hibert, donde comencé a publicar cosas sueltas; luego a ver más el personaje, buscarlo más. No sabía qué tan gracioso podría ser.

En esos años yo no estaba haciendo nada. En mi familia se alegraron más bien de que esté dibujando más. No sabía bien qué hacer, por ahí un poco de humor...

¿Cómo te organizas para realizar tus comics? ¿Tienes un horario?

Ahora sí tengo un horario porque soy papá. Trabajo de 12pm – 5pm. Los jueves se los dedico a El Otorongo. Lo que hago va naciendo espontáneamente. Yo ando todo el día pensando en chistes y los voy anotado en mi libreta o mi blackberry; y la idea es que cuando empiece mi hora de trabajo tenga algo para dibujar y luego publicar en  Toma Mientras (https://www.facebook.com/Tomamientras); pero a veces hago trabajos de freelance y aprovecho ese tiempo para desarrollarlos.
 
¿Qué caracteriza tu trabajo?

El texto. Lo que cuento es bastante intimista, no necesariamente mío sino íntimo del personaje, su vida interior.

Creo que, a medida que voy creando, voy cambiando mi realidad. Las cosas que me han pasado las he camuflado, las he transformado, pero comienzan en mi vida personal. Hago esto porque mi realidad a veces no es suficiente. Miras hacia afuera y lo digieres de otro modo. Por ahí son cosas que no se entienden del todo, simplemente que yo las cambio para hacerlas más ridículas o más amenas.
Cuando terminé Tren de ficción (Editorial ContraCultura, 2012) me sentí más tranquilo. Acababa de ser papá, también...


Dentro de lo que has publicado, ¿qué obra consideras mejor?

Tren de ficción es la que considero más lograda, en cuanto a narración. No sé si se notó pero traté de integrar el humor con la historia. Por otro lado, me parece que Super Freaks (edición independiente, 2011) tiene mejor dibujo. Me apena que la impresión no resalte el trabajo del lápiz. No tenía mucho tiempo en Tren de ficción…

¿Cuál es tu método de trabajo?

Hago un guión general (el guión trabajado siempre te facilita las cosas): la historia del chico, el tren, cosas alrededor del tren, luego se baja y le pasan cosas, termina yéndose en el tren… Luego le fui integrando anécdotas que me iban pasando o inventaba. He sido bastante ordenado con esta obra.

En parte, esta forma de trabajar tiene que ver con mi afición por la literatura. Yo escribía cuentos antes. Y paso algunas cosas de mis cuentos al cómic.

¿Cómo organizas tu trabajo en historieta con otras actividades que, evidentemente, son más rentables?

Hacer el Tren hubiera demorado un año o un año y medio pero no hubiese sido rentable para los trabajos que tenía. Las cinco horas que dedico a hacer algo. Avanzo muy poco el cómic, tres viñetas hoy y luego cinco la próxima semana. Sin embargo, la gente lo va a leer igual de rápido que un chiste… A veces la gente no se da cuenta el trabajo que se invierte en cada página (¡yo he visto a alguien leerse Las moscas no vuelan de noche en veinte minutos pero a mí me tomó como cuatro meses!)
.
Por otro lado, yo puedo hacer un chiste y puedo estar contento un tiempo con la respuesta de la gente. Pero hacer una buena página de historieta, a pesar de que no va a llegar a tanta gente, para mí es suficiente.

¿Qué proyecto estás desarrollando actualmente, en el campo del cómic?

Ahorita ando desarrollando dos historietas: Amores urbanos (aparecida en la revista Cuete y Fierro Perú – ContraCultura, 2013), historias pequeñas de dos páginas que se van a publicar cada entrega. 30 personajes, cada uno tiene una filia distinta. Al final sucede algo que los junta a todos.

La otra es Vallejito, Versos y Humor, que es una interpretación de los textos de Vallejo. He publicado algunas imágenes en mi fanpage de facebook y ha sido muy bien recibida. Posiblemente salga para la feria del Libro Ricardo Palma, ya tengo hasta el prologuista.


¿A qué autores admiras?

Borges me gusta mucho, así como el humor de Gustavo Sala. También veo películas y series como Los Simpsons, Padre de familia, Seinfield... Consumo más literatura que cómic de superhéroes, eso sí te puedo asegurar…

¿Algo de estos trabajos está presente en tus publicaciones?

De los dibujos sí. Me gustan mucho las comedias de situaciones. En realidad, quién sabe y más adelante me anime a hacer el guión de una. Fontanarrosa es lo que más he leído últimamente. Por ahí que en Amores Urbanos se pueda ver algo de la línea que he estado viendo. Yo consumo más humor gráfico que cómic. 

¿Qué debe tener un cómic para que te parezca que está bien realizado?

Creo que principalmente la forma en la que cuenta las cosas. Antes pensaba que era el tema. Pero he leído cosas que son simples pero están muy bien contadas. Es difícil, pero está en contar algo de la mejor manera y que el gráfico no sea lo que imponga sino que vaya de la mano con el texto. La creación del personaje principal también es muy importante, su perfil psicológico. Es lo que hace la historia.

¿Qué respuestas tienes del público? ¿Qué crees que opinan de tu trabajo?

Creo que la respuesta es bastante buena. De esto me entero a través de el editor y gente cercana. He recogido buenos comentarios en la escena local. Sobre todo de gente que no tenía mucha idea de lo que era historieta. Lo más satisfactorio es que me agrega gente que nunca lee historieta, pero ha leído mi obra y les ha gustado. Amigos que hacen cine, me agregan al facebook. Les ha gustado mucho la narración, la historia. Eso es bueno porque trasciende a otros planos, no sólo a gente que lee comics.

Con Tren de ficción he podido ir a un par de ferias fuera de Lima. Eso me ha ayudado a difundirlo, a desenvolverme, a darme más seguridad.


¿Consideran que la movida de cómic está igual, mejor o peor que hace unos años? ¿Por qué?

Creo que está mejor en cuanto a la atención que se le da, hay más espacios. Pero en cuanto a la venta está igual. No hay un público masivo (para el cómic de autor en todo caso). No hay más editoriales interesadas. Hay 2 ó 3 y esto es. De que está mejor está mejor pero tampoco es un salto muy alto.

Lo que falta es que, si bien la producción ha mejorado, hay más autores nacionales, pero los que consumen están leyendo más comics de superhéroes. No sé qué tanto esto pueda mejorar en los próximos años. Falta una exigencia del consumidor también. Estoy seguro de que piensan que comprar una historieta de autor no vale lo mismo que comprar una novela, por ejemplo.

¿Qué cosas están pendientes?

Mejor distribución. Y no sé si es responsabilidad de la editorial o de las librerías porque no están todos los materiales. Pregunto por El Cuy, El Cuy sí está. Pero no sé si no reciban a otros autores.

Tampoco sé qué tantas librerías haya. Elaborar el cómic nos exige un tiempo que nos agota para, además, tener que estar pensando en la distribución…

¿Qué autores de la escena local te parecen buenos?

Me gusta mucho el trabajo de Óscar Alarcón en Trujillo. En Lima, la dedicación en la línea de Miguel DET. Sobre los autores, en general, me gusta que todos son muy diferentes, todos tocan temas diversos. No debería faltar mercado.
 

Carlos Lavida
Carloslavida.blogspot.com
Facebook.com/Tomamientras

martes, 25 de junio de 2013

Entrevista a los creadores de Superman (fragmento)

Éste es un fragmento de la entrevista realizada por los investigadores argentinos Fernando Ariel García, Hernán Ostuni y Ricardo García, de modo sui generis, a los creadores de Superman: Jerry Siegel (1914-1996) y Joe Shuster (1914-1992). Como ahora estamos con el tema de la última película del personaje, me parece interesante saber qué fue de sus autores originales:

¿Cuáles fueron los primeros conceptos de Superman? 

Shuster: Los dos leímos mucho. Doc Savage, Zorro, Pimpinela Escarlata, La Sombra, Bill Barnes, Tarzán, John Carter, todo lo que hoy se reconoce como “pulp” y en nuestra época eran esas “pavadas que uno lee cuando es chico”. De esas lecturas surgió la figura de un Superhombre que ayudase a los desamparados.

Siegel: En esos años, los buenos estaban para ayudar a las viudas y a los niños y/o detener posibles fines del mundo. No tenían incursión ni en lo social ni en la realidad porque estos personajes habían sido creados justamente para evadirla y no para remarcarla. Por eso no entiendo que hoy algunos “eruditos” del cómic digan de esas historias que son infantiles comparadas con las actuales. En realidad, hay una diferencia básica en los objetivos. Pero volviendo al tema, el primer Superman era un hombre común llevado al límite, no poseía poderes especiales, sus cualidades eran las de cualquier ser humano aumentadas un millón de veces o más. Lo que nos dio el sueño fue la explicación lógica: Un ser de otro mundo.


Shuster: Lo tuvimos siempre delante de los ojos y no lo habíamos visto. Siegel: Hasta ese momento todos habían sido terrestres en otros planetas. La novedad de Superman fue invertir los papeles; y no sus superpoderes, como todo el mundo cree. En realidad, Superman no fue el primer personaje superpoderoso, basta con ver un poco los libros de mitología griega. Vayamos por partes, ya tenemos los conceptos, llega la noche, un sueño y…

Siegel: Me desperté sabiendo que tenía una gran historia entre manos y fui corriendo a casa de Joe…

Shuster (interrumpe): Yo no estaba en casa y ésta es una parte de la historia que pocos conocen.

Siegel (sigue): Joe no estaba en casa y entonces fui a verlo a Mel Graff, que me dijo que “correspondía que esperara al día siguiente y fuera a verlo a Joe a su casa, y que trabajara con él porque la idea había sido nuestra y nosotros teníamos que trabajarla”. Dicho esto, tomó lápiz y papel y bocetó unas ideas mías para fijarlas y que no se perdieran en mi mente.

Shuster: Yo utilicé esos bocetos para lo que sería el primer dibujo de Superman.

Siegel: En principio, Superman vestía ropas de calle. Recién más tarde le agregaríamos el uniforme para diferenciarlo del resto.

Shuster: Estábamos eufóricos. Realizamos 150 tiras para la prensa en tiempo record.

Siegel: Pero nadie las aceptó. “Muy lindo, pero esto no vende” nos dijeron. Entonces los guardamos y decidimos esperar. Shuster: Cada tanto las retocábamos y otra vez salíamos a golpear puertas. Pero siempre nos decían que no.

Siegel: Es curioso, pero logramos que National (hay DC Comics) publicara varias series nuestras, por lo general policiales, pero no Superman.

Shuster: Hasta 1938.

Siegel: Eso es historia conocida. Necesitaban una historieta para Action Comics y nos compraron los derechos y todas las tiras por 130 dólares.


Estamos en 1938, Action Comics Nº 1 está en la calle y Superman es un éxito. ¿Qué pasó desde ese momento hasta sus retiros de National?

Siegel: Desde el momento en que firmamos, todo ese trabajo dejó de pertenecernos. Es cierto que la historia de Superman tenía todavía muchos huecos blancos, pero nosotros ya no podíamos llenarlos como queríamos. El editor era quien nos decía qué teníamos que hacer y cómo llevarlo a cabo. Superman dejó de ser un producto intelectual y devino un instrumento comercial. La radio y el cine ayudaron mucho también. “A la gente le gusta que Superman vuele, pues háganlo volar que eso vende más. Cuanto más poderoso es Superman más le gusta a la gente, pues háganlo indestructible que eso vende más. Superman es un éxito, entonces una sola revista no alcanza, saquen otra, invéntenle un pasado, un futuro, inventen toda una superfamilia. Vendan”.

Shuster: El afán de ganar dinero de los editores complicó y estropeó el desarrollo lógico que nosotros teníamos pensado para Superman.

Siegel: Cuando se declaró la guerra, el ejército pidió a la editorial llevar a Superman al frente porque eso levantaba la moral de los soldados. Por supuesto, no podíamos mostrar muertes de soldados (norte)americanos o cómo pasaban sus días en las trincheras. Una caricatura de Hitler, un cañón nazi destrozado por la visión de calor y las ventas subían, el ejército estaba contento, la población no se enteraba de nada, los soldados seguían muriendo y en los Estados Unidos todo estaba bien.


Shuster: Cuando terminó la guerra, los EE.UU. eran los héroes del mundo y Superman el prototipo norteamericano. Dos personas solas no bastaban para hacer las aventuras del personaje y progresivamente nos reemplazaron.

Siegel: Primero agregaron más gente al staff de realizadores y luego prescindieron de nosotros.


¿Y de ahí en más? 

Siegel: De ahí en más nada. Si te he visto no me acuerdo. Nadie nos daba trabajo y poco a poco nos fuimos abriendo del mundo historietístico.

Shuster: Teníamos que comer, una familia para mantener y todo eso pesa. Te hace dejar tus sueños a un lado y te hace ver la realidad tal cual es. Te hace crecer.

Siegel: Recién en 1978 se acordaron de nosotros. No porque reconocieran nuestro trabajo sino porque ese hecho manchaba la producción de la película.

Shuster: Y entonces decidieron darnos 12 mil dólares anuales para que la gente no se enterara de las condiciones en que estábamos.

Siegel: “Ayude a estos dos pobres viejitos que un día de 1938 inventaron a Superman. Vaya al cine, reconozca que el personaje es una creación intelectual especial y, sobre todo, deje en la boletería el dinero de la entrada”. Es y fue todo una máscara para ganar plata.

Shuster: Viejo y ciego no puedo darme el lujo de rechazar 12 mil dólares.

Siegel: El dinero mueve al mundo y para una mente capitalista, el ideal es el dinero, y todo editor es un capitalista.


Puedes ver la entrevista completa aquí:
http://labitacorademaneco.blogspot.com/2013/06/las-grandes-entrevistas-de-sonaste.html